lunes, marzo 13, 2006

LAS GRANDES DECISIONES

Hay momentos en la vida,en los que hemos de tomar grandes decisiones.Y bueno,son momentos que sabemos que van a cambiar muchas cosas.Casi puedes ver los dos profundos surcos que dejan esas opciones en lo que va a ser el resto de tu vida.Y algunas de estas opciones,las más dificiles creo yo,son las que tenemos que tomar conscientemente.

Una sonrisa,un guiño,un gesto a la que pueda ser nuestra futura pareja son grandes momentos de cambio.Es decir,quién sabe que hubiese pasado si en ese momento no hubiese mirado de tal manera etc...Pero eso sale solo,no es un acto consciente,no duele el pensar en hacerlo ni en las opciones que despliegue.

Y yo ahora estoy en uno de esos momentos jodidos,de los conscientes,de los que duelen de verdad.No deja de tener su gracia,y es que prefiero al menos reirme algo de mi mismo para aliviar la carga,que aún haya gente que me considera una persona sobrenaturalmente tranquila.Pues acabo de pasar un ataque de ansiedad del quince,y todavía me dura el tembleque.

Y ahí está el problema (y Daenor a estas alturas de post ya se ha olido todo el percal,que nos conocemos),en el "tembleque".

No creo que nadie pueda ser consciente de hasta que punto me fastidia,me incomoda,me molesta,me jode y me subleva que todavía me pueda afectar así.Y es que está claro que la ignorancia y el olvido son la más bendita felicidad.Y yo llevo bastante tiempo sin ser feliz.

¿Y cual es la decisión?,se preguntará todavía alguien.Pues la decisión es si cerrar o no totalmente la herida,o al menos cauterizarla.Al fin y al cabo,la gente que pierde miembros los sigue sintiendo,a veces de por vida,y si dificil es que te amputen la sonrisa,aún más dificil es que te la devuelvan.

Sin odio,sin rencor,quizás incluso con una cierta asepsia,y mira que esto también me molesta.Pero no estoy en posición de hacer daño ni en disposición de recibirlo,más no.

En definitiva,no sé lo que haré.Estos desahogos ayudan,y el estar constantemente ocupado tambien.Pero no sé si toda la vida podré estar huyendo de la misma manera,y el dolor sabe como alcanzarte,en los sueños uno nunca es lo suficientemente rápido como para huir del monstruo de debajo de la cama.

No puedo irme sin dejar constancia de algo que de manera más o menos burda he pensado constantemente durante este año y medio: quién dijo qu es mejor amar y haber perdido que no haber amado...Era o un bendito ignorante o un maldito sabio.

Pezqueñines,no os haceis a la idea de la falta que me haceis a mi lado esta noche,besos.

2 comentarios:

Lothi dijo...

Aunque yo no sea en realidad una de los pezqueñines, voy a meter baza.
Hmmm, todos nos sentimos así de vez en cuando. Me refiero a lo del tembleque, que, creo, es lo que yo llamo arrebatos de chifladura, nostalgia o estar con las defensas bajas.
Bueno, en realidad no sé si nos pasa a todos. Sé que me pasa a mí, y me pasa a menuda. No creo que sea porque tenga sentimientos más profundos que la media o porque tenga más sensibilidad. Creo que es porque soy más cabezota. Más aferrada al pasado. Más incapaz de decir adiós, de cerrar heridas y superarlas.
Pero el tiempo pasa, querido, y todo se acaba convirtiendo en nada, en polvo, en restos de recuerdos...Todo. Incluso lo que más quisimos. Es necesario. Recuperamos el hilo de nuestra vida antes o después. Si no, moriríamos con el corazón despedazado.
(Qué trágica, ¿qué no? XD
Perdón por el lirísmo de todo a cien. No puedo evitarlo, chu.)

Anónimo dijo...

=/

Lo lamento mucho.